La crisis económica golpea a los concursos: premios cada vez más miserables
Concursos con premios castigo
Ayer domingo caminaba por las ortogonales calles céntricas de Buenos Aires. Lo más tranquilo iba sorteando saltimbanquis y haciendo los mejores pases de tauromaquía par evadir a los miles de repartidores de folletos y promociones. (densidad aproximada: 15 por cuadra). ¡OOOOOLEEE!, esquivé a un muchacho que pretendía darme 5 papeletas por el precio de una, jeje, Otra vez: una gran pivoteada por el lado de la vereda, todo para evitar a esa chiquilla con pocos confiables sobrecitos de champués. ¡Ni que hablar cuando me mencionan un signo del horóscopo, porque ahí viene el mangazo! ¡vade retro! ocupo mis manos, una con el celular y la otra sosteniendo inutilmente mi mochila. Pero claro, uno siempre termina cayendo ante las confiables y cuidadas manos de una promotora, por ejemplo la de una conocida empresa de jugos semi exprimidos. No se porque, pero lo hice: entre a Internet, le deje a esos traficantes de datos hasta mi grupo sanguineo y para colmo no me gane el fabuloso MP4 con pantallita de 2 pulgadas. Por cierto ese era primer premio, ¿el segundo? un increible MP3, mientras el bronce se premiaba con unos impresionantes auriculares (venían los 2 aclaro). Allí no acaba la cosa, por lo menos en donde vivo, los concursos son cada vez peor pagados, bastante roñosos para definirlos con exactitud. Una multimillonaria empresa de gaseosas (¿hace falta nombrarla?, no es Pepsi), para vender su versión sin azúcar, sacó un concurso en donde el premio de las chapitas consistía en “impresionantes” descuentos de entre un 5 y un improbable 50 por ciento en distintos comercios, claro que también había otros premios, algo más interesantes, pero menos probables de obtener, como un departamento a estrenar. Eso no es nada: los premios son cada vez más miserables, en cuanto la empresa cuenta con menos recursos. En ocasiones algunos “empresarios” optan por una estrategia de marketing un tanto macabra: el incauto participante debe rellenar encuestas que dejan poco márgen para dar su opinión. Ejemplo: “confío en la empresa chantalex porque…. a)chantalex es calidad b) chantalex te ofrece el mejor servicio c) chantalex es mi razón para seguir viviendo -o- d)no se, prefiero pensar en otra opción (no participa por el 0 km.)
Ante la crisis evidente de los concursos, lo del pobre gallego del almacén de mi barrio es entendible. Para estas navidades, Don Manuel ofrece una tómbola gratuita, cada vez que le llevás algo, estas participando en un emotivo sorteo que va del 000 al 999, competís por un precioso set de Pan dulce (sin frutas), turrón (blando de yema sin más), confites (de dos colores) y un tristísimo surtido de nueces “con vida interior”, como decía Manolito, el amigo de Mafalda.
Los cupones también devaluados
¿Y que decir de los cupones de descuentos?. ¡Ah! esos maravillosos papelitos con los que el compañero proletario podía acceder a los beneficios del capitalismo, otrora inalcanzables, como una mini bolsa de popcorn o un descuento en una segunda entrada al cine. Esos días de sol parecen haber llegado a su fin y hoy los mismos cupones tienen tantas restricciones que hay que consultar con un abogado y dos contadores antes de utilizarlos, pues se corre peligro de quedar endeudado. “Este cupón no es válido para las sucursales céntricas, sólo válido de 1 a 2 hs. en las salas de zona fabril, sur”. es un ejemplo, pero incluso debemos estar colmados de gratitud por esa increíble oferta, en otros casos hay cupones que dicen algo como “Un sobre de ketchup gratis en toda compra superior a 70 euros”, perdón pero me quedo con mi inteligencia. En cuanto a los talonarios de hoy en día, mejor donarlos a cualquier campaña de beneficencia en base al reciclado de papel. No hay mejor beneficio que ayudar al prójimo, algo que también saben las grandes empresas a la hora de hacer su contabilidad impositiva.













javiolo
en españa es mas de lo mismo.
la crisis hace que ya no sienta
la necesidad de comprar ese ansiado bollycao
para ganar “la reluciente e inalcanzable”
playstation 3. lo maximo que te regala es un
tatuaje que te dura dos lavados de manos.
esta tan nombrada crisis cada vez
toma mas forma… acabara por ahogarnos?,
saldremos de ella?, cuales seran las repercusiones a largo plazo?, y lo mas importante, volveran los sorteos de playstations 3?
recemos para que esto acabe y saquemos los pies del plato.
sin mas, un saludo y felicidades por el blog
El autor de Esto
Jajaja!, pues, si tenés toda la razón del mundo javiolo. Justamente pensé en ilustrar el post con otro ejemplo muy claro de la miseria que invade los concursos: acá las grandes empresas siguen sorteando playstation 2, con un joystick en el mejor de los casos!
Gracias por venir