Cinco trucos para detectar a un envidioso
“No es que el envidioso quiera lo que nosotros tenemos (envidia “sana”), sino que se conforma con que nosotros no tengamos lo bueno que tenemos”Prensa Canalla
“La envidia es una declaración explícita de la inferioridad”
Napoleón
Envidia: “Emulación aplicada a la capacidad más ruín”
Ambrose Bierce

//...Marat: "Destacada figura de la revolución francesa cuya paranoia y acusaciones desquiciadas le valieron un lugar de renombre en la historiografía francesa". También es el padre del periodismo de denuncia moderno...//
Claro que si hablamos de un envidioso ¿a quién pensabas que está envidiando?, ¡exactamente!
Ahora si, unos pequeños tips para detectar esas personas que nos rodean con tantos buenos deseos. Pero atención!, que tampoco es cuestión de considerar sospechoso a cualquiera que levanta una crítica o nos realiza un mínimo cuestionamiento (al estilo Marat), no señor, para ellos nos reservamos otros calificativos como el de “este-hijo-de-puta tenía-razón”.
Está comprobado que en circunstancias excepcionales la envidia produce graves trastornos en el hígado, por eso Prensa Canalla le recomienda a su competencia (por ahora nula), beber con moderación y deponer su actitud en lo inmediato para evitar estos padecimientos.
Si notás estos comportamientos en una persona allegada, probablemente te envidie un poquito
1- Utiliza un tipo de frases muy particular, (muy extendida entre los envidiosos por cierto), esta frase, siempre expuesta en tono admonicioso, se utiliza cuando cometemos “terribles” errores tales como volcar ceniza fuera de un cenicero, mascar chicle muy fuerte o que se nos destapé un salero sobre el plato : “Ahhhhh! mucho (aquí va tu conocimiento o talento especial), mucho (otra vez tu conocimiento, talento o fortuna particular), pero no sabes (aquí va la boludez que no supiste, pudiste o quisiste hacer).











