Los cinco escenarios posibles luego del “impuestazo tecnológico” en Argentina
¿Cuales son las probables escenarios del nuevo gravamen a los productos tecnológicos, eh?.
Por supuesto que planteamos escenarios bien sensatos, como sólo lo sabe hacer la prensa tradicional.

//.."Mi celu no es un lujo" consigna algo conservadora,es cierto, pero de las masas que sólo pretenden conservar modelos como este modesto y siempre necesario Nokia con incrustaciones en rubí"
Escenario 1: “Argentina potencia mundial”: El país del tango, el dulce de leche y la birome pronto comienza a desarrollar nuevas tecnologías e invenciones que mejoran la calidad de vida de toda la humanidad. Microsoft, Google y Apple se disputan un terrenito en la provincia vecina a la Antártida y miles de obreros, junto a programadores, trabajan felices con sus sueldos escandinavos. Se construye un acelerador de partículas, por supuesto que no se descompone como ese berreta que está en Ginebra. Wi-Fi gratis y en toda la patagonia te pagan por navegar. La AFIP es nominada para el Nóbel de economía. Tierra del Fuego se convierte en la Meca donde van a a peregrinar todos los geeks del mundo y el bienestar se distribuye por toda la nación como spam de vendedor agresivo.
Escenario 2: “Celularazo y caída del gobierno”: Los habitantes de los grandes centros urbanos organizan un gran ringtone popular con sus modernos celus. La asonada incluye spam a funcionarios y otras poderosas medidad de acción directa virtual, como mandar mails para quejarse. En principio no tiene mucha repercusión, pero la acción represiva de las autoridades llega en forma dramática: se suprimen los ringtones y se castiga con la cárcel la portación de notebooks. “Mi celu no es un lujo”, (en referencia a celulares con wifi y rueditas a fricción) se convierte en una consigna de las masas populares, que, ya hartas de sus reclamos por el hambre y la miseria, se unen a esta gran causa nacional. Los gobernantes intentan huir en helicóptero, pero el instrumental estaba fabricado en Tierra del Fuego y deben salir de a pie. La presidenta tiene una frase poco feliz: “Si quieren celulares que compren netbooks”. Renuncia por mensajito de texto. Los geeks toman el poder y se declara la “dictadura del celulariado”. Los historiadores escribiran en sus notebooks, “capítulo: “la Revolución de las masas googleadoras”.
Escenario 3: “Ni muy muy ni tan tan”, (o aquí no ha pasado nada): Esta hipótesis puede parecer muy arriesgada pero puede que si, puede que no, al mejor estilo latinoamericano, suceda que no suceda nada, esto es, que siga todo más o menos igual, sólo que se compran menos celulares y se consigan un par de laburos en Tierra del Fuego.
Escenario 4: “One commodore 64 per Child” El gobierno, en su indiscutible sabiduría, aplica el programa destinado a que cada niño en edad pueril acceda a lo último, pero de lo último, de la tecnología informática. El programa cuesta unos 700 millones de dólares y los fondos provienen del impuesto y de las opulentas arcas del ANSES. La oposición se queja y dice que con ese dinero se podrian haber comprado muchas más Spectrum Sinclair y con el sobrante comprar tizas multicolor.

//...Nuestros niños podrían ser beneficiados con modernísimos equipos de fabricación nacional...//
Escenario 5: “Redistribución tecnológica”: Tal vez un poquito más rocambolesco. La oligarquía “tecnoteniente” se ve obligada a pagar el impuesto popular y las masas trabajadoras se hacen con el beneficio en forma de paquetes de yerba mate y promesas de bienestar. En principio la oligarquía, en su eterno espíritu democrático, acude en busca de auxilio militar, pero por fortuna, la descacharrada tecnología de nuestras fuerzas armadas no es rival para la obra pública en construcción, el reasfaltado de calles ya asfaltadas y las aves que se atascan en los vehículos. El pueblo acude a la plaza para pedir que distribuyan paquetes de actualización tecnológica pero se va con la promesa de que todo ciudadano tendra su celular fabricado en Tierra del Fuego. Pero de eso hablaremos en el futuro post…












